Marbella Desalination Plant

El 8 de julio se marcó un importante avance en la seguridad hídrica de la Costa del Sol con la inauguración de la ampliación de la Planta Desalinizadora de Marbella. Presidido por el Presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el acto celebró la culminación de un proyecto plurianual que ha devuelto a la planta su capacidad original de 20 hectómetros cúbicos anuales, lo suficiente para abastecer entre el 15% y el 20% de las necesidades hídricas totales de la región.

Esto no es solo una mejora técnica, es un salvavidas. Con sequías persistentes y patrones de lluvia cada vez más erráticos, Andalucía se ha encontrado en la primera línea de la crisis hídrica de España. La ampliación de la planta desalinizadora de Marbella es tanto un símbolo de resiliencia como una solución práctica a la creciente presión sobre las fuentes de agua naturales.

Un Proyecto en Dos Fases

El trabajo en la planta comenzó en serio en 2024. La primera fase, completada en otoño de ese año, se centró en modernizar los sistemas de membrana y ósmosis inversa, aumentando la producción de 6 hm³ a 12 hm³ anuales. La segunda y última etapa, completada en mayo pasado, añadió el tramo final, elevando la capacidad a 20 hm³, gracias a nuevas infraestructuras y mejoras energéticas.

La inversión total ha alcanzado casi 17 millones de euros, con la Agencia Andaluza de la Energía y fondos europeos aportando una inyección de 10 millones de euros para la optimización energética. La instalación mejorada ahora opera con una mayor sostenibilidad y menores emisiones, otro objetivo clave en la planificación medioambiental a largo plazo de la región.

Una Solución Regional

Más que una solución local, la planta desempeña un papel clave en la estrategia más amplia para interconectar las redes de agua en toda la provincia de Málaga. Gracias a una red de estaciones de bombeo, embalses y sistemas de trasvase, el agua ahora puede moverse entre Marbella, la comarca de la Axarquía y la ciudad de Málaga, convirtiendo la planta desalinizadora en un punto de anclaje en un sistema flexible y receptivo.

Con el turismo en auge y la población de verano en los pueblos costeros triplicándose, el regreso a la plena capacidad no podría llegar en mejor momento.

Liderazgo y Visión

Durante la inauguración, Juanma Moreno no tuvo reparos en señalar con el dedo, señalando que administraciones anteriores habían dejado la planta inactiva y subutilizada. “Una vez más, este gobierno regional ha tenido que salir al rescate”, dijo. “La Costa del Sol tiene ahora una planta desalinizadora que produce 20 hm³ al año, lo cual no es poca cosa ante la adversidad climática”.”

Moreno también destacó que desde 2019, el Gobierno andaluz ha invertido cerca de 2.000 millones de euros en infraestructuras hidráulicas, con más de 100 proyectos en marcha.

Mirando hacia el futuro

Esta ampliación forma parte de una Estrategia de Recursos Hídricos No Convencionales más amplia, que tiene como objetivo producir anualmente 160 hm³ de agua desalada y 180 hm³ de agua regenerada para 2027. También hay nuevas instalaciones en proyecto, entre las que se incluyen una planta de tratamiento prevista en el Río Verde (39 millones de euros) y el desarrollo de otra planta desaladora en la comarca de la Axarquía.

Un nuevo capítulo

Para la Costa del Sol, esto es más que el relanzamiento de una vieja planta, es el comienzo de una nueva era en la gestión inteligente del agua. En un momento en que muchas comunidades mediterráneas se enfrentan a los límites de los embalses y acuíferos tradicionales, Marbella destaca como modelo de inversión previsor en infraestructuras.

El agua puede ser la necesidad humana más básica, pero en 2025, garantizar que llegue a nuestros grifos no es nada sencillo. Sin embargo, gracias a proyectos como este, la Costa del Sol está cambiando el rumbo.

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